domingo, 3 de agosto de 2014

Consideraciones varias - la grava

Ahora que está el mueble montado y el acuario situado definitivamente (porque eso ya no se mueve ni aunque queramos...) toca empezar a meter cosas.
Y llegamos a la parte que más pereza me da a mi: la grava.
Elegirla es lo divertido, limpiar los kilos y kilos que hacen falta... no tanto.

El caso es que en el momento de elegirla te das cuenta de que para gustos están los colores y que de hecho hay grava de todos los colores que quieras.
Y de todos los tamaños y grosores.

Una juerga, vaya.

Lo que sí teníamos claro es que no queríamos nada de colorines estridentes ni artificiales, en realidad en ambos acuarios nos hemos decantado por algo más natural.
No queríamos tampoco repetir el color negro y pensábamos en algo más clarito.
En el grosor aún andábamos más perdidos.
Las piedras algo más gordas quedan muy bien, pero ¿ya enraizarán bien las plantas?

Porque hay que tener unas cuantas cosas en cuenta a la hora de elegir el fondo, pero yo creo que las dos más importantes para nosotros han sido

  • ¿plantas naturales o artificiales?

Teniendo en cuenta que las naturales son mucho mejores (no solo por estética, también son muy beneficiosas para el equilibrio del acuario y para los propios peces) obviamente la idea inicial es no meter plantas artificiales (algo que tras nuestra experiencia en el otro nos da mucho miedo, porque las únicas que estuvieron verdes una temporada fueron unas de plástico que encontramos después de replantar muuuuchas veces. Ahora parece que una anubia que añadimos como último intento ha dado esperanza al resto de las compañeras de acuario y parece que vuelven a resurgir todas)

  • Nuestro gusto personal e intransferible

Técnicamente hay muchas más cosas, como intentar adaptar el acuario al biotopo natural de lo que se va a meter y cosas por el estilo.
Pero me parece un buen momento para decir que lo cierto es que pecaremos muchas veces de inexpertos y que probablemente nos decantaremos mucho más por las cuestiones estéticas que por otros motivos, por falta de conocimientos y de recursos (limitaciones que ya hemos encontrado a la hora de buscar plantas). Así que no intentaremos convertirnos en unos gurus ni nada por el estilo.

Volviendo al tema de la grava y tras visitar un par de establecimientos (los únicos a nuestro alcance con nuestra escasa movilidad, y por internet no nos atrevimos sin verla en directo: color, tamaño... no, no) nos enamoramos de una.
De la primera tienda salimos con 2 gravas en la cabeza, muy diferentes y bastante más gruesas de la que al final escogimos. Planteándonos además el poner un sustrato nutritivo debajo para que las plantas tiraran bien (con miedo a los sifonados y a revolverlo todo) pero en uno de los acuarios de esta segunda tienda tenían una gravilla bastante fina de un color muy bonito en tostados (sable de Lorie).

De tamaño era perfecto para que las plantas enraizaran y era más limpio que uno de los que teníamos en mente (uno bastante "arcilloso" a la vista, de color marrón oscuro, que por lo que hemos leído después es bastante guarro, y por tanto poco recomendable, en mi opinión, para principiantes sin tiempo: Amazonia Aquasoil)

Y este es el primer montocito que limpiamos.


21 litros de estas piedras después y con agujetas en los brazos, a pesar de tomarlo con calma y tardar casi una semana, dimos por finalizado el trabajo. Una pena que aun con el palizón, después de poner algunas piedras decorativas, echáramos agua y.... ¡¡teníamos las brumas de Avalon!!


Así que nuestro acuario se llamará Avalon en honor a este primer momento de frustración jejeje

Un pequeño apunte para terminar. El cálculo en litros para la grava que hace falta meter.

(largo x ancho) del acuario en cm x grosor de la capa de grava (3 a 5 cm o incluso más para acuarios plantados) / 1000

que nuestro caso sirva como ejemplo: 100 x 40 x 5 / 1000 = 20 litros mínimo de grava
Ahí es nada... ¿se entiende ahora por qué me daba pereza?

Siguiente punto: decoración...